COMMISSION DATABASE OF HOST PLANTS FOUND TO BE SUSCEPTIBLE TO XYLELLA FASTIDIOSA IN THE UNION TERRITORY

List of host plants referred to in Article 1(b) of Commission Implementing Decision (EU) 2015/2417 of 17 December 2015, which have been found to be susceptible to Xylella fastidiosa in the Union territory, or, where a Member State has demarcated an area with regard to only one or more subspecies of Xylella fastidiosa pursuant to the second subparagraph of Article 4(1) of that Decision, as having been found to be susceptible to that or those subspecies.

La Comisión Europea sanciona a los estados que no cumplen con la encuesta anual obligatoria para luchar contra la propagación de la Xylella fastidiosa

Los estados miembros de la UE con presencia de Xylella fastidiosa están obligados a poner todos los medios en la lucha para conseguir aislar y erradicar esta bacteria. Así se especifica en el artículo 3 de la Decisión (UE) 2015/7891. En el citado artículo se explicita la obligación de llevar a cabo encuestas anuales sobre una lista que incluye las denominadas ‘plantas específicas’, sobre las que hay que exámenes visuales y, en caso de sospecha de infección, recolección de muestras y pruebas. La Comisión Europea ha delimitado las épocas del año más propicias para la detección, la biología de la plaga, sus vectores, la presencia y la biología de las plantas especificadas según las evidencias científicas. SI la zona está infectada, existen diferentes disposiciones de encuesta que también es obligado aplicar.

En el artículo 14 de la misma decisión se explicita que cada estado miembro comunicará a la Comisión y al resto de estados miembros un plan de encuesta con las medidas que se pondrán en práctica al año siguiente, y que deben ser adecuadas a las circunstancias de cada uno de ellos.

Incumplimiento de Italia

Recientemente, la Comisión Europea ha decidido remitir a Italia al Tribunal de Justicia de la UE sobre la base de que las autoridades italianas no están tomando las medidas necesarias para erradicar el organismo nocivo de cuarentena Xylella fastidiosa en Apulia y por lo tanto no han podido detener su propagación. Tras la primera notificación del brote en esa región en octubre de 2013, las autoridades italianas no han cumplido plenamente las normas de la UE sobre organismos de cuarentena perjudiciales para las plantas o productos vegetales e impidieron su propagación en Apulia.

El calendario comunicado por Italia no se consideró efectivo para garantizar la eliminación inmediata de los árboles infectados, tal como lo exige la legislación de la UE. Esta falta de acción adecuada aumenta el alto riesgo de una mayor diseminación del organismo fuera del área demarcada actual.

A continuación explicamos las obligaciones de los estados miembros en materia de seguimiento y prevención de esta plaga. La lucha por evitar la propagación de la Xylella fastidiosa es fundamental para minimizar los riesgos en la agricultura de la Unión Europea.

Detección temprana y armonización de actividades

Los objetivos son claros: asegurar el mayor nivel posible de detección temprana de los brotes de Xylella fastidiosa en el territorio de la Unión y armonizar las actividades de la encuesta en toda la Unión, teniendo en cuenta el nivel de las características específicas de los Estados miembros en lo que respecta a los factores de riesgo. A partir de las encuestas se espera identificar los elementos clave para evaluar los factores de riesgo y lograr un enfoque común sobre la metodología a utilizar tanto en las encuestas visuales como en el laboratorio para mejorar la capacidad de detección de la bacteria, sus subespecies y cepas.

Identificar las áreas de riesgo es otro de los objetivos de la Comisión. Para ello se quiere detectar las vías de propagación asistida por humanos, las condiciones climáticas ambientales idóneas para la propagación tanto en abierto como en invernadero, la producción y los métodos de cultivos más propicios para la bacteria.

En este sentido también se pone el enfásis en evitar que la bacteria viaje de un país a otro. Por ello se pide a los estados en cuyo territorio existe la bacteria que extremen las precauciones y cumplan los protocolos para que los patrones comerciales se desarrollen bajo las máximas garantías. Se debe considerar la fiabilidad de las declaraciones de terceros países, el comercio interno en la UE, el volumen y la estacionalidad del comercio, las especies comercializadas, la presencia de vectores asociados al comercio, los caminos, los aeropuertos y los puertos de ferry. Los viveros también requieren atención especial en lo que se refiere a plantas importadas, origen de los materiales de stock y lugares donde se cultivan plantas madre.

El Panel de EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) sobre sanidad vegetal emitió en 2015 un dictamen científico sobre los riesgos para la salud vegetal planteados por la Xylella fastidiosa en el territorio de la UE, con la identificación y evaluación de opciones de reducción de riesgos. Según EFSA, las principales vías de propagación son, en primer lugar, plantas para plantar (semillas excluidas) y en segundo, vectores infecciosos en consignaciones de plantas.

En los sitios donde se cultivan o mantienen plantas que se originan en áreas de riesgo, EFSA apunta diferentes factores a considerar: plantaciones recientemente establecidas, tales como huertos comerciales, parques y desarrollos paisajísticos, los viveros, los centros de jardinería, los mercados, las recolecciones de plantas y la extensión asistida por vectores, los insectos de enganche en diferentes medios de transporte, que pueden transferir la bacteria a nuevas áreas situadas a largas distancia. Cada Estado miembro debería identificar el riesgo de este tipo de dispersión individualmente, en particular teniendo en cuenta los puntos de entrada con alto tráfico o comercio.

Campañas de concienciación

Las campañas de concientización han demostrado ser herramientas útiles para detectar nuevos brotes. Los estados miembros deben, por lo tanto, poner la información a disposición del público en general, los viajeros, los operadores profesionales y los transportistas internacionales sobre la amenaza de Xylella fastidiosa para el territorio de la Unión. Las hojas de información y las alertas de plagas han demostrado ser útiles para comunicarse con los profesionales de la industria y el público en general, junto con un mecanismo para informar y poder dar seguimiento a los hallazgos sospechados.

La capacitación de operadores profesionales en el reconocimiento de síntomas y los que participan en la realización de encuestas oficiales de tierras o cultivos para otros fines también ha ayudado a identificar brotes adicionales. Al mismo tiempo, las iniciativas ciudadanas también pueden generar informes sospechosos adicionales para áreas del entorno más amplio que no pueden ser inspeccionadas para fines fitosanitarios. Por citar un ejemplo, no profesionales han permitido detectar Xylella fastidiosa en plantas de Polygala myrtifolia en el territorio francés.

El reporte temprano de una presunta presencia de Xylella fastidiosa, tanto en campo abierto como en condiciones protegidas, aumenta la efectividad de cualquier estrategia de control y previene una mayor diseminación de la bacteria en el resto del territorio de la Unión.

Priorización de las plantas especificadas para ser encuestadas

En general, se puede suponer que los árboles, arbustos o especies de plantas huésped perennes tienen un mayor riesgo de introducción y propagación de Xylella fastidiosa. Esto es debido a la mayor probabilidad de propagar plantas infectadas vegetativamente asintomáticas, a que los sistemas estrictos de certificación y prueba no se aplican a todas las especies y a un ciclo de vida más prolongado que aumenta las posibilidades de transferencia exitosa por insectos vectores cuando las plantas se cultivan al aire libre.

Por lo tanto, los árboles, arbustos o plantas huéspedes perennes propagados vegetativamente deben priorizarse en las prospecciones, especialmente si crecen al aire libre. Es el caso de la Olea europea, la Nerium oleander, la Polygala myrtifolia y la Prunus sp. Y cuando sea posible, la P. dulcis, la P. Avium y la P. cerasifera. Sin embargo, dado el elevado número de plantas interceptadas recientemente en el territorio de la Unión, también se debe prestar especial atención a la Coffea sp. La lista de plantas prioritarias puede ampliarse en nuevas versiones actualizadas de la EFSA.

La definición de plantas indicadoras puede ser útil para maximizar la eficacia de la detección de Xylella fastidiosa en el territorio de la Unión. Dichas especies de plantas pueden seleccionarse sobre la base de los síntomas bien expresados ​​y claramente identificables, en una etapa temprana, bajo las condiciones climáticas de la UE.

La categorización de plantas para plantar, excluidas las semillas, según el riesgo de introducción de Xylella fastidiosa que ha publicado la EFSA, está disponible en el siguiente enlace. Y la versión actual de la base de datos de la EFSA de las plantas hospedantes de Xylella fastidiosa puede descargarse en este otro enlace.

Una orden de indemnizaciones consensuada

La Comunitat Valenciana ha publicado una orden de ayudas para afrontar la plaga de xylella fastidiosa. Esta subvención, inédita en España, surge a raíz de la detección del primer positivo, el pasado verano, en una parcela de Guadalest (Alicante).

Existe un marco legislativo que detalla los protocolos que se han de seguir para elaborar una orden de ayudas, así que no se trata de una idea feliz improvisada. La Ley de Sanidad Vegetal recoge, en su artículo 21, que las indemnizaciones por plagas se elaborarán según el Reglamento 702/2014 de la Unión Europea. El territorio afectado ha de notificarlo a la Comisión Europea, completar unos procedimientos técnico-administrativos y una vez redactada la orden, exponerla públicamente y tras un período de diez días entra en vigor si no hay alegaciones. La normativa, contempla expresamente, además, que si los propietarios de las plantaciones afectadas y obstaculizan las labores de arrancado a los que está obligada la Conselleria de Agricultura, pierden el derecho a percibir un justiprecio.

Así pues, tras el positivo en Guadalest, la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural elaboró una primera propuesta de decreto que no contó con el beneplácito de las distintas organizaciones profesionales agrarias. Debido a estas disconformidades, los responsables de Agricultura decidieron solicitar a la Universidad Politécnica de Valencia un desarrollo técnico que atendiese las reivindicaciones de todos los colectivos afectados por la presencia de xylella en el campo valenciano.

Sin instrucciones previas y con propuestas de las organizaciones profesionales agrarias

La conselleria no dio ninguna instrucción a los encargados de elaborar el informe sobre las indemnizaciones y pidió que no fuera tenido en cuenta el borrador que habían rechazado las organizaciones profesionales agrarias. En cambio, sí que entregó al equipo redactor del informe, encabezado por el catedrático de Economía Agraria y decano del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Levante, Baldomero Segura, un documento que recogía las contrapropuestas de las organizaciones agrarias.

Tras conocer las demandas, el equipo elaboró una propuesta de indemnizaciones que incluyera, en la medida de lo posible, las aportaciones anteriormente citadas y se ajustara además a las estrictas directrices que tiene en vigor la Unión Europea.

Según estas directrices, los componentes de la indemnización son los siguientes:
Valor de la plantación actual
Gastos de arranque y eliminación de las plantas afectadas
Gastos de mantenimiento de la parcela durante los años de cuarentena
Valor residual del suelo como consecuencia del cambio del plan de producción

Contra la orden resultante del informe, mucho más del agrado de las organizaciones profesionales agrarias, también se presentaron algunas alegaciones, la mayoría provenientes de propietarios de viveros, pero contrastadas todas las propuestas, se alcanzaba resultados muy similares a los que ofrece la orden finalmente aprobada.

Indemnizaciones a plantaciones

La determinación de los flujos de caja como diferencia entre ingresos y gastos se ha calculado a partir de datos oficiales publicados. Concretamente, están basados en los estudios de Costes y Rentas de las Explotaciones Agrarias (CREA) que publica anualmente el Ministerio de Agricultura.

Una de las particularidades del modelo utilizado es que se podían fijar indemnizaciones según la edad de la planta. Para ello se establecieron tres categorías según el estado de la plantación: plantón en crecimiento (2-3 primeros años), en producción (equivalente al 75% de la vida útil del cultivo), y una tercera etapa de decaimiento y declive (que abarca el último 25% del período de producción de la planta). También se ha incluido una cuarta etapa, pensada para aquellas plantaciones con edades avanzadas y bajos rendimientos. Los árboles singulares, como los olivos centenarios, se han valorado de manera independiente según un baremo diferente.

Las indemnizaciones se han calculado para ocho cultivos diferentes. Así, los que más han obtenido son los cítricos (19.447 euros por hectárea), seguidos por el viñedo de regadío (17.421 euros). Por encima de los 15.000 euros/ha están los frutos secos y el olivo, ambos de regadío. Solo otro cultivo, los árboles frutales, está en un rango similar (12.509 euros por hectárea). El resto, tres especies de secano, se sitúan en la franja de los 6.000: viñedo, fruto seco y olivo. Este párrafo incluye solo las indemnizaciones máximas, que corresponden a plantas en el periodo de producción. En el otro extremo se sitúa el viñedo de secano de más de 60 años, al que corresponde un máximo de 2.240 euros por hectárea.

Una vez arrancadas las plantas infectadas, el propietario ha de dejar transcurrir cinco años si quiere plantar lo mismo que tenía. Este período de descanso no es necesario si se plantan cultivos diferentes a los que han resultado infectados.

Los viveros, un sistema más complejo

Los viveros incluyen especies y variedades diferentes, diversas presentaciones, formatos y edades. El ciclo de producción comprende, en general, un año de formación para obtener una planta que puede considerarse «acabada», aunque esta calificación oscila entre los 7 y los 14 meses.

En frutales, cítricos y en árboles ornamentales pueden diferenciarse tres fases en el ciclo para obtener una planta acabada: fase de siembra o esqueje, fase de repicado inicial y fase de desarrollo del ejemplar. Para la planta ornamental de temporada y forestales son dos fases: siembra o esqueje y primer repicado.

En el decreto, los precios de indemnización para la planta acabada son precios medios estimados a partir de tarifas de precios de mercado. La determinación y agrupación de precios se ha realizado considerando los formatos de venta más habituales y la indemnización para la planta en fase de desarrollo se ha calculado mediante la estimación de una curva de coste acumulado.

En cuanto a las plantas madre proveedoras de material vegetal, se han considerado inmovilizado amortizable, y la indemnización se rige por el valor contable correspondiente de la inversión inicial necesaria. El valor depende de la edad de la planta madre, y el cálculo se ha elaborado a partir de los costes de establecimiento y de mantenimiento de dichas plantas.

Para compensar la pérdida de ingresos, se han contemplado las dificultades de replantación o rotación y las medidas de cuarentena, que obligan a la inmovilización y limitan el ámbito de venta. Las indemnizaciones se calcularán por el valor de los costes de producción de las plantas afectadas y el coste será estimado a partir del cálculo del margen de ventas del sector, que se estima en un 28,02%.

Diferentes órdenes en cada comunidad autónoma

Cabe destacar que ante el eventual avance de la xylella por la geografía española, cada una de las comunidades autónomas afectadas tendrá que aprobar una nueva orden de ayudas. Y que los precios fijados en las órdenes de cada una de las comunidades afectadas no tienen por qué ser iguales. Ello es debido a que intervienen diferentes parámetros en la conformación del precio final, y esos parámetros no son iguales en todas las comunidades.

Una bacteria muy difícil de localizar

No es casualidad que la bacteria xylella lleve el apellido ‘fastidiosa’. Así la definen los científicos que se enfrentan a la complejísima tarea de aislarla en un laboratorio. Tampoco es nada sencillo localizarla en las plantas a las que afecta, ya que los sistemas disponibles hasta el momento no son, ni mucho menos, infalibles. Así, se puede dar el caso de que una planta que albergue la bacteria sea analizada y dé negativo. En muchos casos, el protocolo obliga a analizar con dos sistemas diferentes las plantas supuestamente infectadas para descartar la presencia de xylella.

Es complicado luchar contra esta bacteria porque se manifiesta de diferentes formas y en diferentes especies. Los síntomas son confusos y no siempre cursan igual. Muchas veces no son fácilmente identificables hasta que la planta se encuentra muy afectada. Este hecho es fundamental, ya que hasta ahora solo se puede identificar la presencia de la xylella en fases muy avanzadas de la infección.

Más fácil encontrar una aguja en un pajar que una bacteria de xylella

Existen unas 350 especies vegetales vulnerables, decenas de insectos diferentes que pueden propagar la enfermedad y cuatro variedades de la bacteria, que a su vez tienen capacidad de mutar. Buscar una aguja en un pajar es mucho más fácil.

A pesar de que se la conoce desde hace más de un siglo, la bacteria está consolidada en Estados Unidos y nadie ha podido encontrar una solución para acabar con la plaga. En Europa se detectó por primera vez en Italia en 2013, afecta millones de olivos y se ha extendido en un territorio de más de 200.000 hectáreas.

Ante una lucha tan desigual, no vale otra estrategia que unir fuerzas. Eso hacen los laboratorios de todo el mundo: comparten información, sistemas de detección y protocolos para coordinar esfuerzos en la lucha contra la propagación de la xylella.

En España, el Centro de Investigación de Bacteriología del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) es laboratorio nacional de referencia para identificación y diagnóstico de bacterias fitopatógenas. Este laboratorio es el responsable de armonizar con el resto las técnicas de detección de patógenos y de diagnóstico de las enfermedades, participa en los programas nacionales de prospección de plagas, emite informes previos cuando se detecta una plaga de cuarentena y efectúa los análisis que le son solicitados desde las diferentes comunidades autónomas y puestos fronterizos. Es también responsable de transferir los protocolos y metodologías disponibles, para que sean asequibles a todos los laboratorios de diagnóstico. Estos centros de investigación trabajan en estrecha colaboración y aprenden unos de otros.

Siglo y medio de lucha

Los efectos de la xylella fastidiosa se detectaron por primera vez en Estados Unidos a finales del siglo XIX. Después de un estudio en el que los botánicos no consiguieron definir la causa de esta plaga, no se volvió a investigar sobre ella hasta mediados del siglo XIX. En los años 70 del siglo XX se revoluciona en la detección de los patógenos por la aparición de las técnicas serológicas (basadas en la detección de anticuerpos), y en concreto la técnica ELISA, que elimina los falsos positivos. En los 80 se dio un paso más con el desarrollo de la prueba PCR (basada en la amplificación de secuencias de ADN que se multiplican gracias a una reacción en cadena), que sirve tanto para investigación de la bacteria como para la detección de patógenos.

A finales de 2016 se experimenta un nuevo avance en la investigación con la aparición de la EPPO, una prueba basada en diagramas de flujo que ofrece ventajas respecto a las anteriores pero está en revisión para optimizar su funcionamiento.

Para maximizar la posibilidad de éxito en los análisis, sea cual sea el procedimiento, hay que tener en cuenta varios factores:

-Hacer un muestreo que cumpla las pautas de la Comisión Europea para las prospecciones de xylella fastidiosa.

-Identificar las zonas de mayor riesgo, como carreteras, aeropuertos, puertos o las proximidades de las áreas demarcadas.

-En los viveros, tener en cuenta el origen de las plantas importadas, los lugares de crecimientos de las plantas madre o los campos de producción a cielo abierto.

-Priorizar las plantas que deben ser analizadas según las subespecies y las cepas de xylella fastidiosa que causan actualmente brotes o son interceptadas con frecuencia en la Unión Europea, como el olivo, la adelfa, la polígala, el prunus o las plantas de café.

-Hay plantas indicadoras, como los árboles en general y arbustos o plantas huéspedes perennes, que expresan de una forma más o menos clara los síntomas que son susceptibles de varias subespecies y cepas.

-El periodo más apropiado para la inspección visual, en campo abierto, es el periodo vegetativo no durmiente de la bacteria, que es entre finales de la primavera y principios del otoño; en ambientes protegidos, todo el año.

La importancia de la detección temprana

Los científicos han definido la evolución de la enfermedad hablan de cuatro estadios en el proceso de desarrollo de la misma: en la fase previa, los insectos que trasladan la bacteria de una planta a otra están presentes pero no hay ninguna planta infectada; en la primera fase ya existen algunas plantas infectadas; en la segunda se generaliza la infección y el patógeno está establecido; y la tercera fase es la sintomática, corresponde a la extensión de la enfermedad, los cultivos ya están enfermos y las pérdidas son importantes.

Actualmente, cuando se localiza la presencia de la bacteria, el daño ya está hecho. Los científicos tienen como meta conseguir detectarla en fases asintomáticas, cuando aún se podría estar a tiempo de minimizar los daños que provoca. Para eso, se trabaja en nuevas técnicas de detección, como la emisión de compuestos volátiles, cambios en la expresión de genes, biosensores, espectroscopia y teledetección.

Como conclusión final, la comunidad científica recalca que las técnicas son limitadas, que utiliza hasta el momento los sistemas de detección que existen con sus correspondientes protocolos y que trabaja para conseguir mejores métodos.

La lucha sobre el terreno contra la xylella

Es difícil detectar la presencia de la bacteria xylella en cualquier especie de las aproximadamente 350 a las que de momento se sabe que afecta. A pesar de los numerosos controles en plantas y los miles de trampas para identificar posibles vectores, el primer positivo por xylella en la Comunitat Valenciana no fue detectado gracias a la aplicación del plan de contingencia, sino por un agricultor que notó una merma en la cosecha de almendras de su parcela, ubicada en Guadalest (Alicante). Fue la primera pista, pero la confirmación aún tardaría meses en llegar. Los técnicos de la Oficina Comarcal de Agricultura, Pesca y Alimentación (OCAPA) visitaron la zona sospechosa el 7 de diciembre de 2016 y tomaron las pertinentes muestras, cuyos primeros análisis para dos subespecies, la fastidiosa y la pauca, dieron negativo.

Pero los técnicos no descartaron el brote. Como ya hemos dicho, es difícil detectar la bacteria, sobre todos en épocas de bajas temperaturas, cuando reduce su actividad al mínimo. De hecho, en zonas donde hay heladas, la xylella no sobrevive al invierno.

Los análisis en la parcela de Guadalest se repitieron cinco meses después, en mayo, y esta vez la sospecha se vio confirmada por un positivo en xylella fastidiosa. No obstante, otros análisis seguían dando negativo. Un tercer análisis practicado por el IVIA sobre muestras recogidas en 22 de junio concluyó que doce de ellas estaban infectadas. Finalmente, el 7 de julio, el Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC de Córdoba confirmó la subespecie: multiplex.

Esta secuencia da una idea de la complejidad de la lucha contra esta bacteria: su detección es harto complicada —no en vano, el apellido fastidiosa hace referencia a la dificultad de aislarla en un laboratorio—, tanto en la planta como en los vectores que la transmiten.

Segundo y tercer caso

Una vez detectado el primer brote, los técnicos, obedeciendo al protocolo, comenzaron a hacer prospecciones en parcelas cercanas y detectaron un segundo brote en una parcela de almendros adultos ubicada en Benimantell, a un kilómetro de la parcela de Guadalest. Un hecho que se notifica al Ministerio, el resto de comunidades autónomas y UE el 25 de julio.

El tercer brote se localiza en un área cercana a los lugares donde se detectan las anteriores. Se detecta presencia de xylella en 26 parcelas de almendros en tres comarcas: Marina Alta (Alcalalí), Marina Baixa (Benifato, Benimantell, Bolulla, Callosa d’En Sarrià, El Castell de Guadalest, Confrides, Polop y Tárbena) y El Comtat (Balones). 23 de estas parcelas se encuentran dentro de la zona demarcada según las indicaciones de la UE tras la detección de los dos primeros brotes.

Como se deduce de la segunda y tercera detección, es más fácil encontrar lo que buscas cuando sabes qué es y cuál es el mejor sistema analítico para determinar su presencia. Este hecho también ilustra que queda mucho por aprender en la detección de las diferentes variedades de xylella. Pero también que lo aprendido en unas zonas puede ser utilizado en otras con resultados positivos.

Comienza la guerra contra la bacteria

La confirmación de un positivo obliga a la autoridad a adoptar un plan de acción diseñado por especialistas de la Unión Europea, que son los que deciden cómo se combate la infección en cualquiera de los países miembros que registre una. Para erradicar el brote hay que elaborar un calendario de aplicación de las medidas que incluirá una descripción de la estructura y organización de las prospecciones que se llevarán a cabo y establecerá el número de exámenes visuales, de muestras y análisis de laboratorio, además de la metodología que se aplicará en el muestreo y los análisis. El Plan de Acción se basa en el Plan de Contingencia y la autoridad competente lo comunicará inmediatamente a los operadores profesionales.

En el caso de Guadalest, tras detectar y declarar el primer brote de xylella fastidiosa, subespecie multiplex, se procedió a trazar la Zona Demarcada (10 kilómetros) fuera de la cual no se puede transportar ningún material vegetal. Otras medidas consistieron en poner en marcha tratamientos insecticidas contra los insectos vectores, someter a muestreo y análisis las plantas afectadas, arrancar y destruir in situ los vegetales en un radio de 100 metros y prohibir la plantación de hospedantes en la zona infectada. Todas estas actuaciones están previstas en la Ley de Sanidad Vegetal y deben ser ejecutadas por los propietarios o en su caso, por la administración de manera subsidiaria, como finalmente ocurrió. Los propietarios que detecten síntomas tienen la obligación de comunicarlo a los servicios oficiales y de permitir el acceso a sus parcelas al personal de la administración para la ejecución de estas medidas fitosanitarias.

Una cuadrícula de toda la zona afectada

Con la aparición del segundo y tercer brote, los técnicos de Agricultura dividieron toda la zona afectada en cuadrículas de un kilómetro cuadrado en un área de 10 kilómetros de radio, en la que además se incluyen zonas limítrofes de la Marina Alta, Marina Baixa y el Coptat. Una vez concluidos los trabajos de análisis de esta zona, la tarea seguirá por l’Alcoià, l’Alacantí, La Vall d’Albaida y La Safor. Se están colocando 50 carteles de señalización vial en los límites de la zona demarcada.

Está previsto hacer cerca de 4.000 prospecciones y toma de muestras, además de prospecciones adicionales dentro del radio de 10 kilómetros (100×100 metros). También se han inmovilizado y se han sometido a tratamiento todas las plantas existentes en las parcelas infectadas (19 hectáreas) y un perímetro de 100 metros a sus alrededores, lo que suma una superficie de unas 225 hectáreas.

En la zona de las parcelas infectadas predomina el cultivo en secano de almendro y olivo. La Zona Demarcada abarca un total de 110.945 hectáreas, 64.750 dedicadas a pastos arbustivos, forestal y pasto con arbolado, principalmente pinares. Los principales cultivos son frutales (10.200 hectáreas), olivar (8.700), cítricos (5.900) y almendro (1.600).

Estos son los DOG que delimitan la zona demarcada:

http://www.dogv.gva.es/datos/2017/07/07/pdf/2017_6203.pdf

http://www.dogv.gva.es/datos/2017/07/31/pdf/2017_7019.pdf

http://www.dogv.gva.es/datos/2017/09/05/pdf/2017_7668.pdf